¿POR QUÉ NOS ENOJAMOS?

Esa sensación que surge del malestar y parece brotar de las entrañas como un volcán en erupción, que por un lado nos empuja a seguir adelante pero por el otro se convierte en un arma destructora y que además nos trae más problemas que el problema mismo, es la del enojo.
Algunos pueden expresarla fácilmente haciendo la vida imposible a cualquiera que este a su alrededor y otros acostumbrados a callar, la reprimen temerosos de que al soltarla se conviertan en poco menos que monstruos capaces de cualquier agresión, volcándola entonces hacia sí mismos. Algunos culparán del mismo al país, al jefe, a la “situación económica”, a la suegra, a la pareja, al trabajo, al “no tengo tiempo”, en fin razones podrían haber miles, pero mientras busquemos culpables en nuestro entorno achacándoles todos nuestros males, difícilmente encontraremos la salida a esta sensación y a muchas otras.
En realidad la mayoría de los que estarán leyendo esto saben que el enojo generalmente es con uno mismo, porque las cosas “no salen como yo quiero”, porque no dije lo que quería decir en el momento adecuado, porque estoy harto de desear cosas que nunca consigo, y en fin todo lo que se quiera agregar a esa especie de estado de frustración constante que se maneja en estos casos.
¿Qué hacer? Hay mucho para hacer. Lo primero, empezar a tenernos más paciencia, podríamos seguir por acostumbrarnos a hacer pie en todo lo positivo que tenemos, en todo lo que logramos, en lugar de en todo lo que se supone nos falta.

El estar atentos a nuestros aciertos, restándole críticas a nuestros errores, recordando que cometiéndolos hemos aprendido infinidad de cosas. Guardar siempre un tiempo para nosotros, para nuestras necesidades, nuestros gustos, nuestros planes. Aprender a poner límites cuando nos molestan, nos tratan mal, nos invaden. Actuar más desde lo que verdaderamente somos y sentimos. Respetarnos y aceptarnos con todo lo que traemos nos ayudará a seguir creciendo con menos exigencia y más alegría. De esto se trata el auto-conocernos, de aprender también a “pasarlo bien” y estar menos tiempo llenos de preocupación, de conectarnos cada día más con nuestro Verdadero Ser, facilitando de esta manera la expansión, que implica abrirnos a todo lo BUENO que Dios tiene preparado para cada uno de nosotros.

Un día con Dios

Silencio
Un día Dios, con ganas de ver como estaba el universo, salió de paseo por las estrellas, y así desde arriba visitar a sus creaciones, paseaba, pasó por Venus, miró la luna, rozó el sol, y se detuvo en la tierra, para mirar un poco más detalladamente que estaba pasando en ella.
Vestido con sus ropas de trabajo, sentado en una nube, transparente y callado, comenzó a mirar y a buscar indicios de nuestro estado, dentro del planeta azul, de más esta decir que él nos ve de ese modo desde el cielo, miró ciudades, ríos, calles y casas, nada escapaba de su vista, vio hombres, mujeres y niños,

riendo, durmiendo, amando, trabajando, y jugando, sonaba su risa como un trueno en la noche, pero, como Dios todo lo ve, también vio entre la luz conos de sombra, de miserias humanas, dolores, pestes, hambrunas feroces, gente matando y robando, mentiras escondidas y el llanto de los niños.
Su risa ya no era un trueno de alegría, era un trueno de dolor y de tristeza, Dios que todo lo ve y todo lo sabe comenzó a bajar su cabeza buscando en ese acto una respuesta a esta dualidad que veía en el planeta azul, y decía en vos alta.

!!! Tienen todo, pueden sentir, pensar, buscar, tienen el don de la imaginación! Tienen Alma!! pueden amar, y tienen la vida para ser únicos e irrepetibles, ¿Qué les pasa? ¿por que tanto dolor al crecer? ¿Porque el Bien y el Mal?…

Tan metido en su pensamiento estaba que no se dio cuenta que el Viento del Norte, ese aliado incondicional de la locura humana había comenzado a silbar su tonada de viento, y la nube donde estaba sentado Dios ya estaba a pocos metros del suelo, casi rozando los arboles, tampoco vio que Destino, tan poco serio como de costumbre, amigo de Caminos y Aprendizajes estaba ya parado detrás de un cansado ser humano ayudándolo a voltear la cabeza y torcer el cuello hacia arriba tratando que pudiera ver a Dios, hablando solo, sentado en la nube, con los pelos revueltos por el viento.

Destino ya casi había conseguido que aquel ser mirara hacia arriba, a pocos metros de donde estaba Dios…

Dios miró la situación, y comenzó a reír y a reír.

El hombre ya puesto en su Destino miró hacia arriba, vio algo especial, sintió soledad de estar muy solo, miedo por su poca sabiduría, duda de ver lo que no comprendía, su corazón galopaba velozmente, sintió ternura por la nube agitada más sola que él en el cielo, sintió alegría por el viento que jugaba con su cuerpo, y como por arte de magia, su soledad ya no era tanta, su miedo ya no causaba dolor, comenzó a tener esperanzas, sentía ya lejos de su corazón las dudas, el hombre llegó a ese lugar buscando respuestas a su vida, buscando encontrarlas en el cielo, buscando encontrar a Dios al levantar su vista, sentía la intima necesidad de que El le explicara el porque de tanto camino, de tantas perdidas y tanto dolor, buscaba a Dios y a sus respuestas y solo encontró una nube en el cielo, que sin saber por que lo colmó de felicidad.

Cuentan que aquel ser humano bajó la vista, sonrío, y dentro de su alma pensó: ¡¡ Será la próxima vez, seguro que la próxima ves lo veré!! dio vuelta y caminó lleno de una nueva esperanza, solo Dios sabe porque caminos nuevos iría.

Comenzó a silbar un viento del norte muy fuerte y cuando estaba el hombre a pocos metros de la nube se sintió un trueno muy fuerte. que el hombre juraría que parecían carcajadas…

Alejandro Daniel Amadi desde Argentina

LA FRUSTRACIÓN

La sensación de frustración es ocasionada por la interferencia que impide la ejecución, en el momento oportuno, de un objetivo. De la suma de sensaciones de frustración que se podría tener guardadas en el inconsciente se genera la sensación de fracaso, causante en la mayoría de los casos de la auto-agresión.

Analicemos los pasos de una frustración:

  1. Existe una motivación puede ser una necesidad.
  2. Una acción o conducta hacia el objetivo.
  3. Un obstáculo que impide la concreción del objetivo.
  4. La frustración.

La motivación es el móvil, el deseo, la necesidad de hacer o tener algo. La motivación, en general, es el centro de cualquier conducta.
Cuando la acción no tiene motivación, no hay frustración. Para que exista una frustración debe haber una motivación, o necesidad, no satisfecha. De acuerdo a la importancia del motivo será la intensidad de la frustración.

Por ejemplo:
Si la necesidad es comer y no se puede hacerlo, el nivel de frustración no será el mismo si esto sucede a media tarde, cuando se ha almorzado a medio día que si no se hubiera ingerido nada.

Nuestra conducta es respuesta a un estímulo o necesidad en una situación determinada. Que puede ser:

  • Interior: apetito, descanso.
  • Exterior: un coche, una casa, dinero.
    El ser se pone en acción por impulso hacia el objetivo propuesto. Cuando aparece el obstáculo se genera la frustración.

    Es muy importante estar atentos a esto, ya que corresponde el funcionamiento normal de nuestro cuerpo mental y se podrían estar almacenando recuerdos que pensándolos carecen de importancia y sin embargo tomarían la categoría de frustraciones.
    Por ejemplo: No comer un dulce cuando se desea, no llegar a un lugar por un desperfecto en el transporte, esperar a alguien que no llega, la no-valoración de nuestras cosas.

    La intensidad de la motivación está en directa relación con la intensidad de la frustración. Se debiera observar y trabajar en nosotros cuando existe una situación que puede generar una sensación de esta índole con razonamientos que se podrían relacionar a la Ley del Karma:

    “Por algo me sucede esto”
    o
    “¿Qué me enseña esta situación?”

    Es decir, poner la atención en hacer que el cuerpo mental vuelque su acción a resolver o cambiar de objetivo en lugar de centrar en lo que no se pudo hacer. Las frustraciones más grandes se podrían formar cuando el ser se centra en lo que no pudo hacer sin registrar lo que sí pudo hacer.
    Nos puede salvar: centrar la atención en la solución y sacarla del problema.

      por

Lic. Anacelis Castro

¿CUÁL ES EL MENSAJE QUE ME TRAES?

Desde nuestra primera respiración en este mundo, experimentamos el contacto, la mirada, el sonido de las voces de otras personas y en un recorrido a veces fácil y agradable y otras no tanto aprendemos a relacionarnos con otras personas. Esperamos ansiosos al alimento y atención de nuestra madre primero, extendiéndolo después a nuestro padre y demás integrantes de la familia. Vamos registrando cada palabra, cada mirada, cada gesto y de acuerdo a lo amorosos o no que éstos sean, creceremos expandidos y flexibles o temerosos y cubiertos de defensas para que nadie nos lastime.

Si bien uno lo vive de esta manera, estamos inmersos en un aprendizaje karmático por espejo, o sea que vamos a nacer en una familia que nos muestre o refleje lo que nos ha quedado por aprender.

Llegamos aquí sin memoria de otras vidas y creemos todo lo que vemos, a veces sin entender de que se trata. Es como si nos dieran una obra a representar en la cual nosotros traemos un papel para desempeñar, (aprendizajes pendientes, cancelaciones kármicas, misión o misiones a cumplir), en esta especie de “escenario”, no estamos solos. Acordamos venir con las personas con las que tuvimos conflictos en tiempos pasados, y que nos van a mostrar de qué se trata el aprendizaje. Acordamos venir con seres a los que amamos inmensamente, que estarán con nosotros para cobijarnos y tendernos sus manos cuando lo necesitemos.

Cada persona que llegue a nuestra vida, tendrá algo para mostrarnos, algo para enseñarnos, algo para ofrecernos, solo tenemos que aprender a ver de qué se trata ese “algo” para crecer y ganar en amor y libertad.

Si descubrimos el “secreto” en cada relación, enriqueceremos inmensamente nuestras vidas y nos ayudará a conectarnos con nuestra verdadera esencia, con nuestras profundidades, con nuestras sensaciones más íntimas. También empezaremos a amigarnos con nuestras sombras, sonreírnos de nuestros errores, respetarnos y querernos tal cual somos. Simplemente estamos aprendiendo… creciendo.
El camino del autoconocimiento nos brindará los elementos para descubrir la razón de nuestro personaje, de nuestro papel en esta historia y nos abrirá a los mensajes que nos traen las relaciones.

La Ciclicidad Femenina. Diosas multifacéticas o simplemente… mujeres

Diosa

Hay un mundo desconocido para la mayoría, incluso para nosotras mismas, las mujeres. Algunos haciendo mala prensa de nuestras “oscilaciones” nos descalifican diciendo que somos impredecibles, que lloramos por cualquier cosa, que nunca estamos del todo conformes con nosotras ni con los otros. Lo peor que escuché fue“Las mujeres son todas unas histéricas”, como si esto fuera un insulto cuando en realidad no lo es. Histeria viene de Hystero (útero) o sea… SI somos histéricas y gracias a eso capaces de engendrar vida!!!

La verdad es que somos cíclicas. Nuestra energía cambia de acuerdo al período del mes que estemos transitando. No podríamos, aunque quisiéramos, escapar a ello. Por lo tanto es hora de dejar de pelearnos con nuestra naturaleza y empezar a entendernos.

A partir del momento en que tenemos nuestra menarca (primera menstruación) empieza este maravilloso recorrido hasta el fin de nuestros días. En las culturas ancestrales ese momento era el primer portal iniciático femenino y las mujercitas eran asistidas e instruidas por mujeres mayores en lo sagrado de su sangrado. Hoy en cambio, todo alude a evitar en forma artificial y muy rentable (en todos los sentidos) tocar el tema de “esos días”.

Justamente en ese momento inicia en nosotras un recorrido arquetípico y energético muy particular. ¿Lo sabías? De ahí en adelante transcurren otros tres estadíos de los cuales nadie nos ha hablado. ¿Por qué será?
Desempolvar estos viejos conocimientos, reconocer en nosotras estas energías, es rescatar lo más valioso que tenemos, nuestra poderosa y sagrada feminidad.

La Mujer Transformadora, La Mujer Creadora, La Mujer Realizada y La Mujer Sabia son en realidad una sola. Todas ellas están en nosotras a cada momento. Somos todas ellas.
La primera nos permite llegar a lo más profundo. Soltar y dar fin a lo que ya cumplió su ciclo. La Creadora es donde se sustenta nuestra autoestima, nuestra autoafirmación e individuación. La Realizada es la reina diosa de los vínculos. Y la Sabia es la que abre sus canales a planos más sutiles conectándonos con el poder infinito del Universo en todas sus formas.

Veamos un poco de qué se trata todo esto…

Supongamos que tu ciclo es de veintiocho días. Desde el momento en que finaliza tu luna (menstruación) hasta que termina tu ovulación, es decir aproximadamente catorce días iniciamos un periodo de energías expansivas que nos llevan naturalmente “hacia fuera”. Durante la primer semana estaremos transitando el arquetipo de la Mujer Creadora. Nos vamos a sentir más livianas, frescas, elocuentes, decididas y con un plus de energía para hacer mil cosas. Tu propia naturaleza te va a acercar aconcretar tus objetivos. Seguramente pases a ser vos misma tu prioridad, lo cual es muy saludable ya que a medida que te acerques a tu ovulación las energías te llevarán inevitablemente hacia los vínculos.
Aquí comienza a vivenciarse a la Mujer Realizada. Te sentirás generosa, con ganas de compartir, de asistir a quienes te rodean. Todos tus proyectos iniciados en la fase anterior serán fácilmente sustentados, hasta tu sexualidad se vuelve más amorosa y romántica. No en vano, te estás preparando para ovular. Es tal la apertura hacia el mundo que te rodea que serías capaz de concebir una nueva vida si así lo quisieras. ¿Ves? Es lo que tu propia naturaleza te regala. La expresión máxima del amor y la necesidad de trascender. Si no tenés hijos, no te sientas mal, todos tus proyectos son tus hijos. No hace falta ser mamás biológicas para sentirnos “realizadas”.
Lo que sí es prudente es no identificarse con esta fase sustentadora por siempre. Si caemos en la trampa de “dar todo en todo momento”, corremos el riesgo de entrar en situaciones depredadoras. A veces la culpa por no responder como los otros esperan e incluso como nosotras mismas creemos que debiéramos hacerlo, nos lleva a no respetarnos. Por supuesto que “el depredador externo” no es más que una proyección que viene desde nuestro interior. Es la forma en que nuestra alma nos da la oportunidad de trascender ese punto.

Dejamos atrás la ovulación e inmediatamente empezamos a sentirnos más introspectivas. Es nuestra Mujer Sabia. Seremos más selectivas al momento de relacionarnos, es probable que estemos más irritables o con menos paciencia, menos sociables y condescendientes. La ansiedad y la hiperactividad mental serán nuestra compañía y, como nadie nos dijo cómo canalizar estas energías, serán quienes nos rodean nuestras “ocasionales víctimas” y escucharemos la frase: “Y… le está por venir”. Siiiii, es justamente eso! Una alternativa saludable: darle rienda a tu creatividad. ¿Te gusta cocinar? ¿Te gusta pintar o escribir, o quizás bailar? Hacelo!!! Las energías encuentran una salida y tu ansiedad decrece notablemente. No dejes de prestar atención a tu percepción en estos días, es tu chamana interior diciéndote al oído cuáles son los próximos pasos!

Cuando nuestra luna finalmente dice “aquí estoy” se instala en nosotras la Mujer Transformadora. Vas a sentirte más cansada, más lenta. Es el arquetipo más poderoso, puerta a otras dimensiones y a fuerzas quizás desconocidas que emergen desde tu linaje más antiguo. Momento ideal para dejar atrás lo que ya no merece ser sostenido, y hacer espacio para nuevas experiencias.

En lo posible, tratá de adaptar tus actividades a este ritmo que se impone. Pregúntate qué necesitás en ese momento y respetate. Evitá la tentación de tomarte un analgésico y luchar hasta entrar en ese pantalón ajustado pretendiendo “que no se note”. Al menos reservá un momento del día a “estar con vos”. Una meditación, el silencio, un momento de entrega a tu ser interior.
Ancestralmente las mujeres sabias, adivinas y sacerdotisas de todas las eras oraculaban durante este tránsito. Pedían y recibían información trascendental para ellas y su comunidad.

¿No te gustaría re-encontrar en vos a todas estas mujeres?
Además de disfrutar de todo el terreno conquistado con nuestra participación en la sociedad actual, ¿no creés que cultivar estos aspectos nos haría sentir más completas?

La auto-observación, la intención de ser la mejor versión de nosotras mismas es la llave. Está y estuvo en nuestras manos, siempre.

Escrito por: María José Gutiérrez Marqués

ALCANZA TU SUEÑO… ¡PONTE EN MARCHA!

Siempre tienes tu lugar, donde te encuentras ahora, ese es tu lugar.

¿Deseas más? Pues entonces debes moverte. Quieto allí, ya tienes todo lo que este espacio te puede dar, todo lo que tiene te pertenece. Ahora, sientes que hay algo que no te satisface, que algo no está completo o no lo tienes. Si deseas algo especial, nuevo, que has soñado antes ó, ha surgido ahora, no importa el motivo, el origen eres tú.

Entonces, trata de ser dinámico. Si necesitas un cambio, haciendo lo mismo de siempre, es difícil que lo logres. Al aceptar que evolucionas, vas en camino a tu deseo.
Por supuesto que tienes que declarar que vas hacia un logro. Para ello tendrás una clara meta que puedas alcanzar y luego la que sigue y así sucesivamente.
Arma una estrategia de metas realizables, esto es, cosas posibles que te acerquen a tu deseo, en los tiempos que sean razonables. Debes poner atención al orden y sus tiempos pues sino, te desanimarás. Además, desecha todo aquello que no te es útil para tus metas porque, solo son un peso extra sin beneficio.

De nada te sirve querer alcanzar tus metas sin prepararte, así que éste es tu primer nuevo lugar. Apróntate para comenzar. Recuerda, un viaje es más cómodo, seguro y satisfactorio cuando puedes elegir el medio de transporte, la ruta, qué necesidades debes cubrir y esas cosas que puedes prever. A partir de aquí te pones en marcha hacia tus metas. Prevé todo aquello que puedas y sé flexible, para poder modificarte en cuanto sea necesario. ¡Claro! Todo es dinámico, no esperes que si tú te mueves el resto de las cosas de tu vida y entorno se paralicen.

También allí habrá movimientos. Tú influencias tu medio y con más razón pueden aparecer “coincidencias” que te llevarán en andas y van a hacerse presentes “resistencias” a tus metas. Nada de trabas, si eres flexible, si te adaptas, saldrás renovado y exitoso. Entonces disfruta de ti y de tu libertad. Tu voluntad te lleva directo a las metas que has diseñado para alcanzar ese logro especial.
Es de esperar también que tú te resistas. Esta es la versión vieja de ti que quiere quedarse cómodamente en tu actual estado. Son tus miedos. No te preocupes… con todo ese miedo continúa, sigue, no dejes que tu vieja imagen te robe la nueva vida que has deseado tanto como para ponerte en marcha. Permítete tener un poco de miedo, eres un ser normal, así evolucionas, superándote. Solo cumple contigo. Moldea tu carácter y que tu nuevo temple te acompañe. Esta oportunidad que has buscado te la mereces.

Acepta tus debilidades y acepta tus triunfos. Al fin y al cabo, tus éxitos son sólo para ti. Nadie sabe más que tú qué necesitas para ser feliz. No admitas en tus pensamientos las palabras derrotistas de los miedos ajenos. Sé tú quién decida cómo y cuándo hacer tus cambios. No esperes que quienes están en un lugar “ventajoso” te entiendan. Los verdaderos exitosos, sólo siguen sus corazonadas. No hacen responsables a nadie de sus aprendizajes simplemente, los asumen. Hay una gran meta para cada Ser, esta consiste en llegar al final de lo que necesite para sí mismo. Sonríe, llena tu corazón de esperanza, que nada cambie tu convicción y llega hasta tu deseo…

…ponte en marcha. ¡Siempre puedes comenzar!

Daniel Joffe

¿Qué es el Amor?

¿Qué es el amor?
La ausencia total de miedo, le dijo el Maestro.
¿Y qué es a lo que tenemos miedo?
Al amor, respondió el Maestro.

Es universal el sentimiento de anhela el calor y bienestar que se encuentran en el hogar. Esta palabra, hogar, adquiere un significado nuevo cuando se contempla desde el punto de vista del viaje del alma.

Veamos, el alma no estaba destinada a permanecer por siempre en la Tierra, se nos dió la oportunidad de estar aquí durante un cierto tiempo con el fin de experimentar determinadas iniciaciones, obtener maestría en el reino de tiempo y espacio, y expresar el amor del Creador a medida que llevábamos a cabo nuestras misiones individuales.

Una vez que aprobásemos los exámenes en el aula de la Tierra, habríamos podido ascender a nuestro hogar de orígen para una aventura totalmente nueva con nuestra familia divina en las octavas celestiales.

Muchos hemos permanecido aquí más tiempo del que en un principio esperábamos. Como hemos mencionado anteriormente nos desviamos del camino en varias vidas.

Sin embargo, tuvimos vivencias que despertaron en nosotros el recuerdo divino de nuestra herencia espiritual de origen y nos encendieron la chispa del anhelo de conocer nuestra verdadera identidad para convertirnos en quienes de verdad somos. Nuestros padres y Madre divinos, Dios Padre/Madre, jamás nos han dejado por imposibles.

Han esperado con paciencia nuestro regreso al hogar, inspirándonos desde la barrera y enviándonos ángeles y maestros para que nos ayudaran en respuesta a nuestras oraciones y al deseo de nuestros corazones.

El regreso al hogar es el regreso a una vida permanente en la conciencia de la Presencia YO SOY. Se trata de la ascención en la luz que muchos que un día vivieron entre nosotros han alcanzado. Grandes seres como Jesús, el Buda Gautama, Kuan Yin, Krishna y la Virgen María, son sólo unos pocos entre muchos maestros ascendidos.

Otros que nunca recibieron reconocimiento externo mientras estuvieron encarnados, pero que también cumplieron los requisitos para ascender, se encuentran asimísmo entre sus filas.

Los maestros viven en el plano etérico, que es de vibración más elevada en las dimensiones de la materia. Y es tan “real” como el plano físico en el que vivimos, aunque se halla en una dimensión más elevada.

Éstos hermanos y hermanas de luz nos esperan llenos de alegría. Hasta que suceda el encuentro, podemos invocar a estos grandes seres para que acudan a nuestra vida del aquí y el ahora a fin de ayudarnos en el sendero hacia el hogar.

Libro: Aventura del Espíritu
De: Summith University